Negociar no es solo cosa de grandes empresas o diplomáticos. Todos, en algún momento, tenemos que sentarnos a negociar, ya sea el precio de un servicio, las condiciones de un contrato o incluso quién friega los platos en casa. Lo curioso es que muchos caemos en los mismos errores una y otra vez, como si los tuviéramos tatuados. Hoy te cuento los fallos más habituales y, por supuesto, cómo ponerles remedio. ¡Vamos al lío!
Índice
1. Hablar demasiado y escuchar poco
Este es un clásico. Hay quien piensa que negociar es soltar un discurso y esperar que el otro acepte, pero nada más lejos. Si no escuchas, no te enteras de lo que de verdad le importa a la otra parte.
¿Solución? Cierra un poco la boca, haz preguntas y toma nota. Practicar la escucha activa te puede dar más ventaja que mil argumentos preparados. Y si necesitas mejorar esta habilidad, en Accen Inter tenemos formación específica en técnicas de negociación, que te puede venir de perlas.
2. No preparar la negociación
Llegar a una negociación sin preparar nada es como ir a una entrevista en pijama. La improvisación está bien para los chistes, pero no para conseguir acuerdos.
¿Solución? Investiga, repasa los puntos clave, piensa en tus límites y en lo que podría pedirte el otro. Si tienes dudas sobre cómo prepararte, nuestros servicios de consultoría en negociación pueden sacarte de más de un apuro.
3. Miedo a decir “no”
¿Te suena eso de aceptar cualquier condición “por si acaso”? El miedo a perder el trato nos hace decir que sí incluso cuando sabemos que no nos conviene.
¿Solución? Aprende a poner límites claros. Decir “no” no significa cerrar la puerta; a veces es la única forma de que te respeten y valoren lo que ofreces. Si te cuesta, en nuestros talleres de habilidades interpersonales puedes practicar cómo decir “no” sin sentirte culpable.
4. Dejarse llevar por las emociones
Las negociaciones tensas pueden sacar lo peor de nosotros: enfados, nervios, impulsos… Y claro, ahí es donde la liamos.
¿Solución? Haz una pausa antes de responder si notas que te hierve la sangre. Tomar distancia ayuda a que tu respuesta sea más inteligente y menos visceral. ¿Te interesa el control emocional? Échale un ojo a nuestro servicio de formación en inteligencia emocional.
5. No identificar los intereses reales de la otra parte
Confundir lo que pide la otra parte con lo que realmente quiere es un error de principiante. A veces, detrás de una postura rígida, hay necesidades ocultas que ni se han mencionado.
¿Solución? Pregunta y observa. No te quedes solo en lo que dicen, intenta averiguar por qué lo dicen. Entender los intereses de fondo puede abrir opciones creativas para ambas partes. Si quieres profundizar, te recomendamos nuestro curso de negociación avanzada.
6. Soluciones prácticas y recursos para negociar mejor
La negociación es una habilidad, y como cualquier habilidad, se entrena.
- Practica la escucha activa cada vez que puedas (¡incluso con tu cuñado!).
- Prepárate antes de cualquier negociación, por sencilla que parezca.
- Recuerda que saber decir “no” es parte del juego.
- Mantén la cabeza fría, aunque te toquen las narices.
- Y nunca dejes de preguntar, investigar y aprender.
Si quieres convertirte en un/a crack de la negociación, en Accen Inter tienes recursos, cursos y asesoramiento a medida para que la próxima vez que negocies, salgas ganando… o al menos, no salgas perdiendo.








